Testimonios

Remigio...

Remigio Clementoni: es un pintor que se deja querer, tanto por la calidad de sus obras, como por una comunicación envolvente y agradable, madura en los años, día a día, los años lo transforman en un espejo de disposición absoluta ( total ) para explicar, dar a conocer y recordar tantos años de actividad, vicisitudes artísticas y humanas.

Las lecciones de Clementoni

  Sigo la obra de Clementoni desde hace muchos años y puedo afirmar, sin duda que raramente un pintor me ha parecido más responsable y elegante que este. Una elegancia hecho no de banalidad y de superficialidad, sino de orden compositivo logrado de fuerza estructural puesta al servicio de una inspiración afectuosa y consecuente con la realidad, de la espinta autónoma de la forma hacia el propio conocimiento, es decir la propia armonía.

Sus Origenes...

Ternano (nacido en Terni) de origen, ha atravesado a lo largo y ancho Europa y Estados Unidos de América, en busca de impresiones, emociones, ritmos musicales, para transportar con destreza en sus extraordinarios cuadros, siempre más luminosos, expresivos y vistosos y sobretodo sin caer nunca en rígidas composiciones.

Clementoni habla con el abecedario de los hombres...

No se dé que escuela viene Clementoni; tal vez de ninguna; la disciplina del artista que se ve en sus cuadros, es una disciplina de su espíritu, rigurosa y sincera, sin falsedad; se la impuso él mismo desde hace muchos años, y la ha practicado sin titubear ni correr detrás de los vendedores. Esta disciplina se ve sobretodo, en su desempeño; y el diseño es “verdad “. Clementoni habla con el abecedario (lenguaje) de los hombres, no con el de las brujas, se usa hoy en día, en tanta pintura.

El significado de sus obras no hay que inventarlo, no las inventa él, ni espera que se lo inventen los demás.

Sensibilidad y carácter

Por su carácter y reconocido por el mismo, rechaza, la banalidad y el convencionalismo. Es como un rio que con fatiga corre entre sus propios límites y cuando se desborda te inviste con una explosión de calor, de amor y de pasión.” Su vida es el arte y el arte es su vida “. Es tal vez en esta relación que se encuentra el secreto de su eterna juventud, de una creatividad que no intenta disminuir jamás, todo el contrario, día tras día se demuestra siempre mas llena de nuevos significados y estimulantes aporte.

El realismo de Clementoni, conoce todo de la época actual

Remigio Clementoni es un pintor Umbro (de Umbria). Esto significa que es un artista ligado a su tierra, que es además, su país de origen. Fue el lugar mas adecuado para un artista como Remigio Clementoni, para adquirir esa intima serenidad, capaz de hacerlo comprender la importancia de la conquista de un mundo propio; conquista hecha al precio de renuncias, pero que al final llega a una totalidad de fuerza, que solo una completa libertad espiritual puede dar.

Clementoni, entre los artistas más personales del ambiente Romano

A distancia de un año Clementoni es un raro ejemplo de una total dedicación al arte, nos ofrece los resultados de una intensa maduración de estilo, de los cuales, las anteriores muestras (sobretodo 7 aquellas del 1959, del 1960 y del 1963) habían claramente indicado los desarrollos futuros. En este artista, que posee con seguridad su mundo a través del cual, libremente llega a filtrar singulares y sugestivos acordes cromáticos; la búsqueda no llego como normalmente sucede, con ansia de tener o poseer la última novedad de la temporada; al contrario en una intensa y responsable búsqueda del propio espíritu y de la propia fantasia. La temática de su pintura no ha sustancialmente cambiado. Lo que nos parece nuevo, es justamente el acentuarse de una visión que se presenta como una gran sinfonía de tonos calidos, jugosos, entendidos como generadores de atmosferas coloradas y como sustancias adherentes a la corpórea estructura del objeto.

Forma, color, significado de los sonidos en la pintura de Clementoni

Esta muestra está inspirada en la música Jazz, evocadora de atmosferas coloradas, algunas veces vivaces y otras dramáticas. Música rica de imágenes fantásticas; llena de personajes fabulosos que nos aparecen en las obras (pintura) de Clementoni, con sus semejanzas físicas, pero con temperamento y estilos diferentes. En un primer grupo de las obras de Clementoni, se descubren las condiciones de una raza que se refugiaba en la música Jazz, como únicos medios de evasión y consolidación. El discurso cambia cuando Clementoni pasa a afrontar los temas actuales impuestos por los Jazzmen (músicos de Jazz). Es el Jazz de protesta, participación viva a los grandes problemas que aquejan a todos los hombres de variadas razas, nacionalidades y religiones.

Clementoni, el hombre

Indiscutiblemente en cada momento de la vida, y por lo tanto en el esfuerzo creativo, el artista es guiado por su carácter, por el gusto, por sus pasiones, por su instinto, en fin de todo lo que forma, además de la carne, el ser viviente y pensante. Y también Clementoni es así, visto en modo objetivo, como figura (físico), puede ser confundido en la normalidad de los hombres, basta que nos mire y descubrimos dos ojos vivos, penetrantes, cambiantes. Para mi Clementoni pintor está todo en los ojos; es sospechoso, cauto, reservado, su mirada es vivaz; si está inspirado ahora su mirada es lejana, fijo como ausente, si está preocupado sus ojos se achican, la mirada busca dentro de cosas, como si quisiera descubrir la razón de su tormento. De aquí el origen de sus cuadros: de la intensidad con la cual llega a “ver”.

El método de Clementoni

Me parece que no se ha leído bien en los cuadros de Clementoni por sus numerosos e ilustres críticos en su “visionariedad” intensa, pero frenada por el gusto de obtener (lograr) la transparencia (cristalinidad) a toda costa. Todo lo obtiene con el método de la paciencia y de la espera. Nada en este pintor es dejado al azar, por astucia, abuso de técnica y de oficio. Nada desde el externo se introduce en sus telas. Objetos, figuras, colores, espacios, parecen que vienen de mundos remotos que el solo conoce y de la cual sabe servirse con el arte leve e inaparente de un prestigitador (mago). Sus colores son decantados, purificados, elevados en atmosfera variables, donde los contrastes violentos y efecto no encuentran lugar.

Clementoni, gradualidad y consecuencialidad en el ámbito de un discurso global

Clementoni es un artista, un pintor-poeta: una forma de ser, es decir, entre los más difíciles respecto a tantas otras que se pueden elegir en la vida, unirse a los otros ,confundirse con los otros y hasta con las cosas. Ser artista quiere decir; ser filtro de las vicisitudes de cada día para entregárnosla, depuradas del veneno que las contamina, de las cosas vanales y caducas, la esencia en una imagen que se concreta en realidad autónoma de pintura, casi una aspiración al absoluto.

La poesía colorada de Clementoni

Remigio Clementoni es para mí una reconfirmación de una conclusión crítica. Nunca en un pintor umbro( Umbria)fue más evidente la dicotomía, es decir, el contraste entre los dos polos de la existencia (riqueza y pobreza, vida mundana, vida religiosa, misticismo y concreteza de la existencia).De una parte el sueño se hace fabula y poesía; de otra parte la realidad de la vida que a su vez tiende a lo político y a lo moral. El doble no existe solo en los núcleos, pero se evidencia en el producto pictórico, en el desarrollo que lo caracteriza en los temas que se fueron desarrollando en las telas y cómo se fueron concretando en imágenes y en colores.

Clementoni, pintor en diesis

Hay un frecuente pensamiento en Clementoni: leer la sensaciones, llevarlas a cromatismo, develar la estaticidad presente, para acariciar el” Jazz 2”, de 1969 que lo une al espíritu del intramontable Ellington. El mismo Duque agradecia Clementoni de este simbiótico homenaje que quedara como testimonianza de otra experiencia superada. El año 1971 seña para Clementoni el año en diesis, el año de las univocas creaciones, el año de la realidad atonal. Pasando los años Clementoni resuelve el ciclo de la expresión atonal, sonada a ritmo de tambores y trompetas, en un único” sudario” de expresiones que pasan como explosiones muy vivas de un amarillo configurado en el pentagrama.
Jazz y pintura van, por lo tanto, a sucederse, van gracias a Clementoni, a componer el arco de la vida futura de todos nosotros.